¿Qué beneficios tienen las Comunidades Energéticas?

En primer lugar, el beneficio colectivo de las mismas instalaciones, aprovechando la capacidad de generación de energía eléctrica o térmica mediante energías renovables.

En segundo lugar, una mejora en la eficiencia energética de las viviendas.

En tercer lugar, preparar las instalaciones para el desarrollo de sistemas de movilidad sostenible. Por ejemplo, la instalación de cargadores para coches eléctricos.

En cuarto lugar, un beneficio medioambiental, con estas comunidades se conseguirá una reducción del consumo de combustibles fósiles.

Y por último, y más importante, un beneficio social. Con las Comunidades Energéticas se podrá eliminar la pobreza energética, puesto que su coste es mucho menor que el de las compañías eléctricas actuales, de esta manera, también se obtendrá una independencia de ellas. Otro beneficio social que se adquiere es la creación de empleo y fomento de la cohesión entre vecinos.

¿En qué consisten las Comunidades Energéticas?

Las Comunidades Energéticas consisten en una asociación de personas, barrios, municipios y/o polígonos industriales que deciden unirse para que en sus espacios propios se realice una instalación de energía renovable.

Esta entidad que se forma es controlada por los miembros que la conforman y, por tanto, son ellos los que toman las decisiones en cuanto a la gestión de esta misma.

Las actividades que lleva a cabo las Comunidades Energéticas: producir, consumir, almacenar, compartir y vender la energía.

Lo más importante de las Comunidades Energéticas es que es un concepto social, donde la gobernanza la tienen los ciudadanos, autoridades locales y PYMES.

Para más información: https://www.idae.es/index.php/ayudas-y-financiacion/comunidades-energeticas