El sistema eléctrico del hogar es mucho más importante de lo que creemos, ya que cada mes viene una factura en la que se deben abonar una cierta cantidad que, en ciertas ocasiones, puede parecer más elevada de lo que realmente merece.

La única desventaja, que mayor problema podría causar, supone su imposibilidad de llegar a las zonas rurales o alejadas de las grandes ciudades. Ello provoca que el consumidor deba buscar alternativas que garanticen un suministro eléctrico en el hogar. La instalación más sensata, pues garantiza por completo la eficiencia energética, supone el sistema de autoconsumo mediante paneles fotovoltaicos.

En primer lugar, el gas propano y el butano contribuyen a ofrecer un servicio moderado en el que el consumidor puede controlar su gasto energético, ya que se venden al peso o a granel. Ambos recursos sirven para proporcionar agua caliente sanitaria y calefacción y su gran ventaja, característica en el mercado, es que se trata de dos gases que pertenecen a la familia de los licuados, lo cual hace que sean incoloras e inodoras.

Por un lado, las bombonas de butano cuestan alrededor de 15 euros y pueden durar sobre el mes y medio, dependiendo de su uso, de manera que puede tratarse de un tipo de consumo energético ideal para las residencias vacacionales.

Por el otro, el propano soporta temperatura por debajo de los cero grados, a diferencia del butano y su precio se encuentra regulado por las autoridades, de manera que las compañías distribuidoras no se puedan aprovechar de  su demanda para subirlo o bajarlo. Este gas, al igual que la electricidad y el gas natural, se puede canalizar.

La electricidad, por último, como bien se ha apuntado antes, va canalizada, ya que proporciona un servicio más completo. No solo se dispone de agua caliente sanitaria y calefacción, sino que además hay luz. Su gran hándicap suele ser el precio, bastante más elevado que los anteriores modelos y puede no llegar a compensar tanto, ya que durante el verano se aprovecha mejor la luz natural. Ahora, su calidad y su seguridad, sin duda alguna, hacen que el cliente, hasta ahora, se decante por este sistema, aunque cada vez es más frecuente, la instalación de módulos fotovoltaicos porque, además, de generar electricidad es respetuoso con el medio ambiente.